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Entrevista del Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, al periódico español El País, publicada el 5 noviembre del 2018

Pregunta: ¿Cómo evaluá Usted el estado de las relaciones bilaterales entre Rusia y España? ¿Cuáles son los temas prioritarios que quiere Usted discutir durante su visita a Madrid?

Serguéi Lavrov: Los pueblos de Rusia y España están vinculados por una historia multisecular. Así lo demuestran las fechas conmemorativas que hemos recientemente celebrado, a saber el 350 aniversario de la llegada a España de la primera embajada rusa encabezada por el stólnik (camarero) del Zar Alekséi Mijáilovich Pedro Ivánovich Potemkin, así como el 40 aniversario del restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

Hoy día, Madrid es nuestro importante socio en Europa. Un diálogo político regular de alto nivel contribuye al mantenimiento de una atmósfera benévola en materia de vínculos bilaterales. Crece sosteniblemente nuestro intercambio comercial que al final del año pasado aumentó un 20,6 % alcanzando los 5,3 mil millones de dólares. Este año la dinámica sigue siendo positiva. Funciona efectivamente la Comisión Intergubernamental Mixta para la Cooperación Económica e Industrial que próximamente celebrará su décima sesión ordinaria.

Se fortalece la interacción humanitaria. En 2015 y 2016 celebramos con gran  éxito el Año de la Lengua Rusa y la Literatura en Ruso en España y el Año de la Lengua Española y la Literatura en Español en Rusia. Actualmente, seguimos trabajando juntos para elaborar el programa del Año Dual de la Educación y Ciencia previsto para 2019-2020.

Se promueven los intercambios turísticos. Esto fue en gran medida facilitado por la exitosa celebración del Año Dual de Turismo en 2016-2017. Anualmente más de un millón de rusos visitan su país hospitalario. Me gusta hacer constar el aumento gradual del número de turistas españoles en Rusia. El año pasado, su número fue de unas 120 mil personas.

Los contactos entre nuestros Ministerios de Relaciones Exteriores tienen un carácter bastante intensivo. En los últimos años, mis colegas españoles visitaron Moscú dos veces. Asimismo, nos reunimos en diversos foros multilaterales. Estaré encantado de tener la oportunidad de conocer al Sr. José Borrell Fontelles, nuevo ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, con quien me propongo discutir de manera sustantiva las cuestiones clave de la agenda bilateral, europea e internacional.

Pregunta: La cooperación económica entre Rusia y la Unión Europea se vio gravemente afectada por la situación en Ucrania y Crimea, lo que llevó a las sanciones y contrasanciones. En su opinión ¿qué debe, qué quiere y qué puede hacer Rusia para salir del estado de confrontación?

Serguéi Lavrov: El estado actual de las relaciones entre Rusia y la Unión Europea no puede considerarse como normal. Creo que nuestros socios españoles están de acuerdo con esto. La mítica "amenaza rusa" se impone a los europeos, en gran medida, desde fuera. El irritante principal en esta materia sigue siendo la decisión miope de la Unión Europea de introducir unas restricciones unilaterales contra Rusia, bajo las órdenes directas de Washington. Cabe destacar que los propios estadounidenses no sufren pérdidas. Además,  la burocracia de Bruselas "congeló" la mayoría de los mecanismos de diálogo de cooperación práctica que habían demostrado su eficacia.

Los círculos de negocios en Europa están lo más cerca de una evaluación objetiva de la situación. En este sentido, es muy indicativo el informe presentado por el Comité Oriental de la Economía Alemana en agosto, en que se pide revisar la estrategia de la Unión Europea hacia nuestro país y proceder al desarrollo de una cooperación económica a gran escala.

Se reportan diversas cifras relacionadas a las pérdidas que sufren los Estados de la Unión Europea debido a las sanciones. Según algunas estimaciones, se trata de una suma que considerablemente supera los cien mil millones de euros. Es importante que los políticos europeos finalmente lo entiendan.

Hemos repetido varias veces sobre nuestra disposición a levantar nuestras contramedidas. Pero es el primer paso en esta dirección debe ser dado por la Unión Europea que inició hacer girar la espiral de sanciones. Esperamos que finalmente el sentido común prevalezca. Es que objetivamente las sanciones no son beneficiosas ni para Rusia, ni para la Unión Europea.

Pregunta: En 2015 el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, llegaron al acuerdo sobre las acciones conjuntas para la seguridad de vuelos sobre Siria. Este acuerdo ha funcionado efectivamente durante tres años. ¿Se aplicará en el futuro? En caso de que sigue aplicándose, ¿será ajustado?

Serguéi Lavrov: De hecho, en su día el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el Primer Ministro, Benjamín Netanyahu, llegaron a un entendimiento sobre la necesidad de cooperar para prevenir conflictos aéreos entre el grupo de la Fuerza Aeroespacial de Rusia, que actúa en Siria, y la Fuerza Aérea Israelí. Se trata precisamente de un entendimiento sin celebrar por escrito ningún acuerdo tal como, por ejemplo, firmamos en el octubre de 2015 el Memorando entre Rusia y Estados Unidos sobre la prevención de incidentes aéreos y la seguridad de vuelos durante la operación en Siria.

Desgraciadamente, la parte israelí no siempre cumplía estrictamente con sus obligaciones, ante todo en relación con la necesidad de avisar a militares rusos sobre operaciones de combate en el territorio sirio. En varias ocasiones esto ponía en peligro la vida y salud de nuestros militares en Siria, por ejemplo, durante el bombardeo por aviones israelís de emplazamientos en la región de Palmira en marzo de 2017.

Advertimos que tal actitud puede llevar a unas consecuencias trágicas, transmitimos tale señales por todos las vías y al nivel más alto. Al mismo tiempo, subrayamos que actos de fuerza no pueden resolver los problemas que preocupan a los israelís en la esfera de la seguridad, sino contribuyen al crecimiento de la tensión regional.

No obstante, seguían bombardeando los emplazamientos en el territorio sirio. Fue eso lo que llevó al trágico derribo del avión de reconocimiento ruso Il-20 con 15 oficiales a bordo.  No entraré en detalles de la tragedia. Son bien conocidas. Y sus causas son muy claras para los especialistas. Después del incidente del 17 de septiembre no pudimos dejar las cosas como estaban. La respuesta de Rusia fue reservada, pero firme. 

Pregunta: Los aliados de Rusia en Siria son el Presidente Bashar al-Ásad, Irán y Turquía. Pero en el territorio sirio actúan los militares de EEUU, los países europeos de la OTAN y, a pesar de ellos, la oposición armada. ¿Es posible que todas estas fuerzas se unan para luchar contra islamistas radicales por causa de establecer paz en Siria?

Serguéi Lavrov: Desde nuestro punto de vista, esto sería una ideal solución a cual hemos repetidamente llamado. El terrorismo es un desafío global y se puede neutralizarlo sólo actuando colectivamente sobre la base sólida del derecho internacional.

Ya en septiembre de 2015 el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, propuso la iniciativa correspondiente sobre la formación de un amplio frente antiterrorista bajo los auspicios de la ONU ante su Asamblea General. Desgraciadamente, no nuestros socios occidentales no la apoyaron. Es lamentable, ya que los terroristas amenazan a todos los miembros de la comunidad internacional sin excepción ninguna. Nadie más podrá esconderse en "un puerto seguro".

Al mismo tiempo, quiero señalar que el estatus de la presencia armada en Siria de los Estados que Usted ha mencionado está lejos de ser igual. Por ejemplo, los militares rusos están en el territorio sirio por invocación e invitación de las autoridades legítimas del país. Al mismo tiempo, la presencia de EEUU en la República Árabe Siria, sin el consentimiento de su gobierno, es contraria al derecho internacional y constituye de hecho la ocupación de una parte del territorio de un Estado soberano.

Pregunta: ¿Cree Usted que el Presidente de EEUU, Donald Trump, se propone mejorar las relaciones entre los dos países? En caso de una respuesta afirmativa ¿en qué se basa su confianza?

Serguéi Lavrov: Donald Trump ha declarado más de una vez, tanto en sus comentarios públicos, como durante los contactos bilaterales, su intención de normalizar las relaciones entre Rusia y EEUU. Creo que realmente quisiera mejorar la atmósfera de nuestro dialogo, encontrar un terreno común en materia de varios asuntos, y esto no se debe a ningún sentimiento especial que tenga por nuestro país. El presidente actual de EEUU es pragmático y está  claro que para él los intereses de EEUU son lo primero. Pero entiende que desarrollar una cooperación estable y previsible con Rusia, sin duda ninguna, es más beneficioso para los mismos norteamericanos, que continuar una confrontación inútil.

Hay demasiados problemas en los asuntos internacionales donde se superponen los intereses de Rusia y EE.UU. Al poseer la potencia nuclear más grande, juntos nosotros asumimos la responsabilidad especial para mantener la estabilidad estratégica y seguridad global. Además, hay otras esferas donde en cualquier caso tendremos que trabajar: desde la lucha contra el terrorismo y otros desafíos peligrosos, hasta el arreglo de situaciones de crisis regionales, desarrollo de los lazos económico-comerciales y la resolución de las cuestiones ambientales y climáticas.

No es un secreto que actualmente EEUU está atravesando una etapa difícil de desarrollo interno y este impide la interacción normal. En las batallas políticas de Washington se juega activamente "la carta de Rusia" y se impulsan  artificialmente los sentimientos rusofóbicos. Esperamos que algún día las elites estadounidenses lleguen a un acuerdo y sus zacapelas dejen de rehelear las relaciones entre Rusia y Estados Unidos. Eso permitiría restablecer la cooperación a gran escala y en general contribuiría al mejoramiento de la situación internacional.

Pregunta: En el clima de desconfianza total, que el peor desde los tiempos de la guerra fría, ¿cree Usted que se puede identificar y resolver problemas específicos en las relaciones con EEUU (por ejemplo, el desarme o, por ejemplo, cualesquier otros problemas) a pesar del ambiente general?

Serguéi Lavrov: Estamos abiertos a buscar pragmáticamente las soluciones de varios problemas en nuestras relaciones. Para comenzar, estamos dispuestos a tratar de mejorar un diálogo constructivo al menos en tales esferas donde los intereses de Rusia y EEUU se superponen objetivamente y donde hay posibilidades de lograr resultados positivos. Pero en práctica todavía no podemos "identificar" y resolver ciertas cuestiones debido a la posición de la parte estadounidense.

Por ejemplo, desde hace mucho tiempo hemos propuesto empezar eliminando los numerosos "factores irritantes" que existen en nuestras relaciones bilaterales, ya sea una situación inaceptable relacionada con las detenciones de nuestros ciudadanos en terceros países a peticiones de Estados Unidos o la situación de los niños rusos adoptados en EEUU. Muchos de estas cuestiones podrían ser fácilmente arregladas con buena voluntad de ambas partes. Sin embargo, Washington ha sistemáticamente eludido la búsqueda de soluciones, refiriéndose a la atmósfera generalmente desfavorable de nuestras relaciones, a la situación en Ucrania, Siria y etc.

Las turbulencias políticas interiores en EEUU dificultan considerablemente el trabajo conjunto. Por desgracia, incluso los tratados de desarme entre nuestros países, que son importantes para el mantenimiento de la estabilidad mundial, se convierten en los rehenes de dichos problemas. Es sintomático que la administración republicana anunció la intención de retirarse del Tratado INF justamente en vísperas de las elecciones de mitad de mandato que se celebrarán el 6 de noviembre. A parecer, prácticamente sobre todo esperaba así reforzar las posiciones de otros miembros de su partido antes de la votación.

Pregunta: En los tiempos de guerra fría una causa principal del enfrentamiento entre la URSS y el Occidente fue la ideología. ¿Podría Usted formular una causa principal de las discrepancias entre Rusia y el Occidente?

Serguéi Lavrov: Seré breve. La causa principal es la intención de varios Estados occidentales de preservar, cueste lo que cueste, sus posiciones de liderazgo a nivel internacional, de seguir imponiendo su voluntad y valores a todos y en todas partes, así como de resolver sus propios problemas mezquinos a costa de otros miembros de la comunidad mundial.

Estos sentimientos son particularmente fuertes en el establishment político estadounidense que sigue obstinadamente negándose a reconocer las realidades objetivas del orden mundial político multicéntrico que está en el proceso de su formación y que sigue considerando a EEUU como fuerza predominante mundial la cual puede dictar a todos lo que deben hacer.

Correspondientemente, la política exterior independiente de Rusia y nuestra postura soberana sobre problemas clave de actualidad se considera como amenaza para el global dominio mundial de Estados Unidos y del Occidente en general. A este respecto, contra nosotros imponen energéticamente las sanciones económicas unilaterales y otros instrumentos de disuasión: desde la intensificación de la actividad militar cerca de nuestras fronteras hasta una campaña de información contra Rusia en una escala sin precedentes.

Quisiéramos esperar que eventualmente en las capitales occidentales se den cuenta de que esto es un callejón sin salida. Por nuestra parte, estábamos y seguimos estando abiertos para mantener el diálogo pragmático y constructivo, establecer las relaciones sobre la base de los principios del derecho internacional, respeto mutuo y la consideración recíproca de nuestros intereses.